A partir de fines del 2005, comenzó el proceso de conformación de Unidades de Trabajo y Participación , entidad territorial del Programa de Promotores.
Los promotores insertos en un mismo territorio, con sus diferentes experiencias organizativas, se agruparon en equipos de no más de cuatro integrantes, constituyendo la unidad mínima de trabajo del Programa en esta etapa de desarrollo. Estas unidades serán las encargadas de generar mayor organización comunitaria, diagnósticos y planificación participativos.
Actualmente, alrededor de 680 Unidades de Trabajo y Participación han convocado a más de 8.000 actores de sus territorios, de los cuales más de 5.000 participaron de los 550 diagnósticos participativos que ya se han realizado en todo el país.
Criterios de funcionamiento
Las UTP -en las que intervienen los promotores y los actores sociales representativos del territorio- trabajan con los basamentos de la educación popular y las prácticas participativas. Los promotores son los coordinadores del funcionamiento de las UTP, pero los facilitadores provinciales son quienes monitorean el proceso, garantizando la direccionalidad del Programa.
El trabajo es sistematizado y mantiene una evaluación permanente y flexible de acuerdo a los cambios de las realidades particulares. Las líneas de acción de las UTP salen del Diagnóstico Participativo realizado en la comunidad donde intervienen todos los actores sociales representativos (aunque estos no formen la UTP permanentemente).
La finalidad de las UTP es la de promover espacios de organización y articulación con el Estado, dinamizando las políticas sociales de este, conformando de esta manera redes sociales para dar respuesta a las necesidades del territorio.
La acción de las UTP se enmarca en los siguientes criterios:
Integralidad : Para poder visualizar una problemática desde una perspectiva multicausal y multidireccional.
Promoción : Para instalar capacidades, recuperarlas, usando las herramientas de la educación popular, logrando la inclusión social y favoreciendo una mirada crítica. Como integración / inclusión social en un marco político - económico de desarrollo productivo. Está concebida como una práctica constante y generadora de organización popular y que se constituye en el eje que la articula. El sujeto es tomado en una actitud activa y el recurso cubre la necesidad pero no como un fin en si mismo sino como medio para generar organización comunitaria, no perpetuando al individuo como reproductor del modelo.
Articulación multiactoral : En la que los límites de la convocatoria sean los lineamientos políticos y el marco conceptual e ideológico del Programa. Para generar espacios de participación, intentando sustentar grupos que provienen de distintas prácticas, siendo inclusivos dentro de la direccionalidad del programa.
Valoración de las identidades territoriales : Reconociendo las experiencias, gestión, prácticas, tiempos, historia y cosmovisión de los actores y organizaciones, para la elaboración de una práctica común.
Organización popular : que represente los intereses populares, con capacidad de transformar la realidad de exclusión, fragmentación y dominación en un sentido colectivo, partiendo de un replanteo crítico.
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