Los datos son expresiones de acciones concretas. Nuestro país sufrió en el año 2002 una de las mayores crisis de su historia. La situación social de la Argentina hoy ha cambiado, aunque cierto es que sólo hemos dado los primeros pasos, ante años de abandono.
Sin embargo, gracias al crecimiento sostenido y al cambio de lógica de los planes sociales, desde los datos que da la realidad hemos contribuido desde mayo de 2003 y a partir de la gestión del Gobierno nacional, a mejorar la calidad de vida. Desde esa fecha se ha bajado el nivel de la pobreza del 54 por ciento al
23,4 por ciento
, y el de la indigencia del 25 por ciento al
8,2 por ciento
. Las proyecciones estadísticas nos permiten alentar la consolidación de una mayor baja en estos indicadores.
La desocupación también ha bajado y es importante considerar también que se ha achicado mucho el efecto desaliento (las personas que no buscaban trabajo porque estaban seguros de que no lo iban a conseguir).
La pobreza y la desocupación no deben ser consideradas naturales ni irreversibles. Simplemente eso es humano y modificable. Es justamente el trabajo el resolutor de los problemas del país, porque media entre la necesidad y la satisfacción, disolviendo el obstáculo .
Los cambios sociales y culturales pendientes, son estructurales y a ellos estamos abocados. Ciertamente exceden el voluntarismo y necesitan de una planificación estratégica y de acciones que como respuestas se consoliden en el tiempo. Por eso hablar de ética en política social es hablar de una práctica social que exige entre cosas rendir cuentas.
Así, desde diagnósticos concretos:
1.- Ordenamos y estamos consolidando la calidad institucional
• Con un Sistema de Identificación Tributaria y Social (SINTyS), cruzando 500 bases de datos centrales, de 23 provincias y de la ciudad de Buenos Aires hemos identificado al 90 por ciento de la población, es decir: 37 millones de personas.
• Relocalizamos a un millón de grupos familiares vulnerables para mejorar desde la empleabilidad los ingresos.
• Pusimos en marcha una nueva base de datos de identificación de grupos familiares, “Las Familias cuentan”, superando la metodología de investigación descriptiva para avanzar sobre la investigación-acción. Este nuevo instrumento de abordaje, realizado por profesionales del área social, significó el más extenso estudio de campo que abarca a 920.000 familias en riesgo con aspectos de salud, educación, trabajo, desarrollo social, etc. Este campo, que como decíamos es el más relevante en números absolutos, ha generado una base de datos sobre identificación y caracterización de la población vulnerable, con la que el país no contaba. Ello nos ha permitido que los abordajes territoriales se hagan científicamente, con criterios objetivos de condiciones de vida y de convivencia, viabilizando la prelación de necesidades. Se hicieron diagnósticos georeferenciales en ciudades con más de 5.000 habitantes.
2.-Se Instalaron Capacidades y se desarrollaron empleos desde la línea de la economía social;
Llegamos así a:
• 575.000 mil personas a través de 66.000 unidades productivas.
• 2.646.163 jóvenes.
• 12.000 cooperativas y 4.560 mutuales que benefician a 5.000.000 personas.
• 1.824.500 familias con necesidades sociales y emergentes.
• Pusimos en marcha 170 mesas de gestión local en cada Centro Integrador Comunitario. Tenemos en funcionamiento 286 consejos consultivos, 18 son provinciales y el resto municipales.
Se brindo asistencia a:
• La asistencia alimentaria cubre a 1.316.480 grupos familiares. Con la tarjeta y el ticket ya estamos cubriendo el 60 por ciento de esa población y queremos llegar a la mayor cantidad de titulares cuando la distribución geográfica en función de la localización de los comercios así lo permita.
• Estamos atendiendo 3.400.000 personas a través de huertas familiares y comunitarias.
• Hemos ido logrando recuperar el hogar como lugar para compartir el pan diario, hoy, desde la línea “Volver a Casa” 621.591 personas han regresado a comer a sus hogares. Se están desactivando los comedores comunitarios que se expandieron en el 2001 - 2002, manteniendo los escolares su rol tradicional, el de complementar la nutrición infantil.
• Las pensiones no contributivas benefician a 538.000 personas, de las cuales 182.525 son discapacitadas.
Otros datos de interés:
• Con respecto al FONCAP (Fondo de Capital Social), banco de segundo grado constituido con fondos nacionales y privados, logramos un retorno del 94 por ciento de los créditos otorgados.
• En el 2006 ejecutamos el 97,8 por ciento del presupuesto, reduciendo los gastos administrativos a su mínima expresión.
• La Universidad volvió a ser para el Estado nacional la consultora más calificada.
• Se facilitó el acceso a todo aquél que reúna los requisitos para pensiones asistenciales, sean mayores de 70 años, discapacitados y madre de siete hijos o más. Esto llevó a agilizar en seis meses 100.000 trámites pendientes que llevaban un atraso de hasta catorce años, llegando a la actualidad a 538.000 titulares de derechos.
• Pusimos en marcha en el marco de la Economía Social el Registro de Efectores para el Desarrollo Local con la figura del Monotributista Social. Por este medio los monotributistas sociales, abonando mensualmente el 50% del componente social (actualmente $12,22), podrán emitir factura oficial; acceder a una obra social de libre elección; a los efectos del sistema jubilatorio; y podrán ser proveedores del Estado a través de la modalidad de contratación directa.
• Estamos calificando organizaciones sociales y las capacitamos a fin de que ética y responsablemente puedan afrontar y dar respuestas, al desafío presente.
• Construimos 230 Centros Integradores Comunitarios en una primera etapa. Está en camino la segunda etapa que concluirá con un total de 500 CICs. Los lugares fueron elegidos por cada provincia y municipios determinados vulnerables. Estos fueron realizados por 855 cooperativas de desocupados.
• Estamos trabajando con los actores sociales de todo el territorio del país, representantes de organizaciones sociales de base en el programa Promotores Territoriales para el Cambio Social.
POR ÚLTIMO
El problema del desarrollo social no se resuelve con el sólo acceso a un programa de ingreso social; lo más importante es acrecentar las capacidades de las personas para colocarlas delante de los procesos.
Nuestro objetivo es ayudar a instalar herramientas “para que otros puedan” desde la participación y el trabajo lograr su inclusión y desarrollarse.
Estamos convencidos que en la generación de igualdad de oportunidades y en el respeto de los derechos sociales se efectiviza la Justicia Social.
Esta convicción exige por parte del Estado ejercer su responsabilidad y compromiso, desde una práctica ética. Esto garantiza la accesibilidad. La política social deja el concepto de subordinación a la política económica de décadas anteriores para realizarse de manera integrada en una política socio-económica. Se construye así un Estado para todos y no sólo para unos pocos. Un Estado representativo, ético, consciente de su lugar y responsable de sus funciones, en el que la tarea diaria se lleva a cabo con la vista puesta en el futuro y donde el obrar está determinado por el consenso, fruto de los valores no sólo enunciados sino que intentamos llevar permanentemente a la práctica. |