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Yo no tengo ninguna duda que este es el momento de la bisagra fundacional de un movimiento que tiene que ver con el hacer crecer el capital social desde el microcrédito. Darle el lugar a la gente que menos tiene para que se desarrolle como corresponde. Es meritorio que sea nuestro país el que esté trabajando de esta manera.
Sabemos que tenemos que hacer mucho, y este no es el desafío de unos pocos o del Gobierno de turno, lo que tenemos que construir es una red muy fuerte, muy organizada, que nos supere a nosotros, como funcionarios o representantes o responsables de organizaciones sociales. Nos tiene que superar de tal manera que se instale una verdadera política de Estado. Para hacerlo vamos a tener que trabajar con un criterio de solidaridad, de desprendimiento y de pensar siempre en el desarrollo de la persona. Este es un llamado para todos. Acá tenemos que dejar los protagonismos individuales por un protagonismo colectivo que va más allá de los nombres de la persona, en el marco de una metodología de una construcción colectiva.
Creo que el padre Cajade, nombre que hemos elegido para el desarrollo de esta línea nacional de microcrédito nos está acompañando en este momento. Para todos lo que lo conocimos es sumamente importante. Un hombre que ha luchado por el otro, para que las personas tengan una mejor calidad de vida. Cuando Alberto Gandulfo le decía al padre Troncoso, otro gran luchador, el nombre que le habíamos puesto a la Comisión yo recordaba el último abrazo que le di a un luchados como el padre Cajade, en La Plata sin saber que nunca más lo iba a ver. Nos está acompañando desde su fuerza, desde su línea de acción, desde su trabajo comprometido con la gente.
Este es un encuentro donde no nos deben fallar las convicciones. Todos los que estamos acá y los que se vayan sumando tienen que tener una fuerte convicción y compromiso de ejercer con una fuerte transparencia en todas sus acciones. No solamente en el manejo de los fondos sino en la relación con el otro. Yo creo que esto es un desafío a la ética conjunta.
Nosotros necesitamos trabajar con fortalezas sobre el núcleo duro de la pobreza. No me refiero a la pobreza sólo de ingresos, también me refiero a la pobreza de los que perdieron las ganas. Como dijo Alberto Gandulfo, fueron años y años de caída donde la gente perdió su autoestima. Y es terrible cuando se tiene “la pobreza del no se puede”. Sabemos bien que se puede; cuando hay compromiso, cuando hay organización, un Estado activo y presente, un Estado que quiere estar permanentemente con la gente. Aprovechemos esta instancia para construir.
Necesitamos llegar a lo largo y a lo ancho de todo el país. Acá ya hay 250 organizaciones construyendo capital social, pero tiene que haber más. Vengo de una provincia chica donde estamos trabajando en lo social muy fuerte, pero hay que construir en función de la experiencia de ustedes la línea del microcrédito y así en todas las provincias argentinas. Cuando hablamos de abordaje territorial es estar en cada punto. Entonces las organizaciones tendrán que hacer una red. Este es el desafío. Yo le decía el otro día al padre Troncoso, hablando de los Banquitos de Buena Fe, que empecemos a construir con la experiencia de los banquitos a otra escala sino no llegamos a todos. Tenemos que hacer una política social de impacto. El apoyo del Gobierno nacional a las organizaciones va a seguir porque ya es una política de Estado.
Debemos avanzar en esto del abordaje integral. Los Centros Integradores Comunitarios están habilitados para que también ustedes trabajen ahí. Es un lugar para la participación, no del municipio, de la provincia o de la Nación. Hay que construirlo, recrearlo. Los consorcios de gestión, organización gubernamentales asociados a una no gubernamental, además de otras organizaciones reconocidas pueden ser nuevas organizaciones administradora. Hay lugares muy chiquitos que pueden tener organizaciones administradoras, en este momento me estoy imaginando por ejemplo, la Comunidad Aborigen de Quilmes, donde 194 familias están trabajando con los microcréditos. Hay que armar grupos a nivel local, y a nivel provincial y también, consorcios de gestión que ayuden. Supongamos que en un lugar existen 20 organizaciones y un municipio, un representante de esas organizaciones, junto al municipio integran un consorcio para ayudar, supervisar, monitorear la realidad de las organizaciones de los microcréditos. Todos somos buenos, pero si nos controlamos somos mejores. En esto tenemos que fortalecer el capital humano. A mí la palabra capital humano no me gusta, prefiero hablar de personas. Lo que buscamos es el desarrollo de la persona, la familia.
La política social nacional es una política que está basada en los derechos y en la equidad territorial. Lógicamente no hemos logramos todos los derechos que queremos pero ese es nuestro norte. No hay persona que pueda sentirse incluida sino tiene patrimonio familiar y comunitario. Esta es nuestra oportunidad, a través del microcrédito lo podemos hacer. No es la llave que va a salvar todo, pero es muy importante, porque genera promoción y desarrollo. A mí me gustaría volver a juntarme con ustedes en seis meses para hacer una evaluación no solamente de la cantidad de emprendedores que se sumaron sino del crecimiento que hemos tenido como organización Estado. Es un desafío. Ojalá seamos más de 250 organizaciones.
Créanme que me emocioné cuando en este acto cada pueblo participante, ponía su semilla, la que lo representaba. Yo creo que ahí estaba toda la entrega, esa fuerza positiva de trabajar por el otro, el decir que todos juntos podemos. En cada uno de ustedes seguramente significó mucho más. Acá hay amor. Hoy quería decirles Las cosas por su nombre, cuando uno ama las cosas las hace de otra manera. Esta no es una tarea que la hacemos porque sí sino porque acá hay entrega. El Estado está junto a ustedes. Hay que capacitar, quién mejor que ustedes para capacitar. Yo no digo que las universidades no lo hagan pero que ustedes también tengan la oportunidad, junto a ellas, porque ustedes saben de práctica, quiero que puedan transmitir esta práctica desde abajo. En esta construcción tenemos que ver cual es la disponibilidad de ustedes para que los podamos trasladar a las distintas provincias para la capacitación, porque ahí está el secreto, donde más instalemos capacidades más rápido creceremos.
Es un desafío, no está escrito, lo estamos escribiendo todos juntos. Pongamos la persona adelante. No pensemos que no se puede. Hay que ganarle al tiempo perdido y al tiempo perdido se le gana trabajando, no hay otra. Por ahí, les pediremos a ustedes que el fin de semana se trasladen a otra provincia a capacitar.
Esta construcción tenemos que hacerla a escala, con desarrollo. Acá el presidente está trabajando por un Proyecto Nacional y Popular, sin partidismos, pero sí con compromiso. Cuando nosotros decimos que esto tiene que ver con la construcción de un Proyecto Nacional cada uno desde su lugar lo tiene que fortalecer de esa manera. La pobreza, la indigencia bajaron, el esfuerzo que han hecho los argentinos es increíble.
Nosotros tenemos que dar herramientas para que la familia se levante. Desde acá podemos. El Centro Integrador Comunitario apunta a lo mismo. A veces nos dicen que estamos en una política de asistencia, es una gran mentira, yo no tengo ganas de salir a discutir con cada uno que lo dice. Mi respuesta es desde los hechos, trabajando en una política diferente. Los Centros Integradores Comunitarios son una política de promoción. Claro que negar la asistencia es dar un salto en el vacío. El otro día estaba en La Rioja y uno de los vecinos me decía que para ellos la sequía era lo mismo que una gran inundación y qué razón tenía. Está el que tuvo que vender una máquina de su emprendimiento por encontrarse afectado por la situación climática. El Estado lo asiste con las máquinas y los insumos. Ahora si esto es asistencialismo están equivocados, asistencialismo es cuando se usa a la gente. Este Gobierno está trabajando por un fuerte compromiso con la persona, pero con respeto. Mientras estemos como responsables de esta gestión yo les puedo asegurar que esto será así. Y si alguno ve otra cosa es que no asigna condiciones, como lo hace un ladrón que ve a todos desde su misma condición. Parece que ese pensamiento está en los que hacen estas asignaciones. Les puedo asegurar que cuando nosotros decimos que trabajamos colectivamente, lo estamos haciendo.
Yo les pido que se sumen, necesitamos más. Yo no le pregunte a cada uno de ustedes de dónde viene o de qué partido es. Se que hay entrega, se que hay compromiso y eso es lo que importa. Darnos al otro. Cada uno tiene una misión y eso lo encuentra desde la organización. Por favor les pido que nos ayuden, les pido que juntemos nuestros esfuerzos, que corrijamos lo que haya que corregir pero construyamos en conjunto. Va a haber inconvenientes, va a haber conflictos, pero los conflictos no son malos si nos ayudan a crecer. Pero si se apuesta al otro esos conflictos se van a superar siempre.
Estoy muy feliz, yo le voy a transmitir al presidente esta fuerza, estas ganas que nos dan. Esto es fundacional, trabajemos juntos, estamos ayudando fundamentalmente a la familia argentina. Estamos a disposición de ustedes.
Chapadmalal, 4 de noviembre de 2006.
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