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  Los pobres investigados  
 

Una parte importante del trabajo analítico sobre la pobreza hoy en la Argentina ha tratado a los pobres como objeto de investigación y así se asocia a la pobreza a una visión monetarista. La lucidez de esta cuestión está en que la gestión social debe ser asumida como una vocación en el compromiso y la militancia, junto a una actitud permanente de autocrítica, en el plebiscito cotidiano”.

 
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POLÍTICAS PÚBLICAS. POLÍTICAS SOCIALES.

APUNTES Y REFLEXIONES

"Muchos expertos hablan de pobreza y lo hacen como aquel sacerdote y escriba en la parábola del buen samaritano como un fenómeno externo y en tercera persona. Los que tenemos la responsabilidad de conducir las políticas sociales debemos ser capaces de aprender y asumir la experiencia vital y cotidiana de los que menos tienen para que concretamente, seamos capaces de hacer".

El telón acaba de caer en la República Argentina al momento de entrar en máquina esta entrega de la revista, dando por finalizado el último capítulo de la "Gran Tragicomedia Nacional" interpretada durante muy angustiosos años por el Elenco Estable de la Dictadura Militar: el triunfo del Frente Justicialista de Liberación Nacional en las elecciones del 11 de marzo próximo pasado significa la reanudación visible de un proceso histórico profundo del peronismo que ya suma a su favor más de un cuarto siglo.

El 11 de marzo de 1973 se produce una doble ruptura en el proceso político argentino.

La elección del "tío" Cámpora quiebra, por una parte, con la tradición de los gobiernos civiles o militares que proscriben a los candidatos elegidos por el voto democrático, pero también con la tradición rígidamente verticalista de un peronismo que buscaba nuevos rumbos para reconquistar las prácticas participativas del movimiento popular que hoy en el gobierno de Néstor Kirchner, se reflejan en una promisoria horizontalidad desde la transversalidad.

Viejas pero sabias palabras nos convocaban y convocan : igualdad, justicia, trabajo; en síntesis: pan y libertad.

Las instituciones debían servir no sólo para resolver problemas sino también para ser la cuna de una ciudadanía diferente, más comprometida con los problemas comunes e implicada frontalmente en su solución.

Cosas concretas , diría David Viñas: Universidad necesaria llamábamos a la nueva reforma que se gestaba desde los claustros; sistema de salud único (el proyecto de un Sistema Nacional Integrado de Salud ); la economía como base de las políticas sociales , único fundamento verdadero del quehacer nacional; una justicia no ciega , un ejército sanmartiniano y todo el país dedicado al trabajo, a la reflexión, el estudio, el debate y la crítica.

Sin embargo duró poco; las fuerzas populares fueron derrotadas y el país se sumergió en la larga noche de la dictadura más oprobiosa que haya sufrido la nación argentina, fue una época de dolor y de pérdidas.

El castigo que diseñaron " los dueños" del país no se detuvo ni siquiera ante la perspectiva de la destrucción de lo construido en más de 150 años de existencia como nación independiente. Así se desmanteló la industria, se liquidaron miles de empresas productivas, se extranjerizó lo que era nuestro, se concentró en pocas manos lo poco que quedaba.

El combate a nuestra cultura fue fundamental para lograr lo que lograron. Y no olvidaron, ¡por cierto!, el desmontaje de uno de los sistemas educativos que fue ejemplo para muchos países y fuente de orgullo para generaciones de argentinos.

La vieja esperanza de una burguesía nacional quedó sepultada bajo un alud de corrupción, vaciamiento y negociados que dejaron al país exhausto y a merced de perversos mecanismos financieros internos y externos cuya consecuencia es obvia el ahogo desde una deuda externa que tuvo su correlato en esta época.

Porque el fin de la dictadura no fue el fin del proyecto que la hizo nacer. Los gobiernos "democráticos" que la siguieron no se apartaron de estos procesos sin proyecto nacional.

Con el país al borde de la disolución nacional, otra vez en el 2.001, el pueblo en la calle comenzó a revertir este proceso.

De nuevo las viejas banderas que habían comenzado a levantarse aquel 11 de marzo hace 31 años, iniciaron su regreso para volver a instalarse en la agenda pública y en muchos de los caminos emprendidos por nuestro gobierno, con el apoyo mayoritario del pueblo que no quiere volver atrás. Hoy en la Argentina, como producto del modelo neoliberal aplicado, observamos, una situación de extrema pobreza y exclusión, padecida por muchas familias argentinas, pero también una sociedad que en su conjunto reclama participación, protagonismo y oportunidades reales para, junto con el Estado reconstruir nuestro país. También hoy, la gente esta dispuesta a empezar de nuevo; pero empezar de nuevo implica analizar en estos escenarios el rol del Estado, la igualdad, la justicia, la equidad, en un reencuentro de éste con su realidad cotidiana nacional y su ubicación en el contexto global, para habilitar nuevas posibilidades y para que la parte buena de la globalización y sus beneficios se distribuyan ampliamente. Desde el Ministerio de Desarrollo Social se hizo una reorientación conceptual de la política social con eje en la persona y la valoración de los recursos territoriales buscando su protección, su desarrollo, la equidad y el respeto a los derechos, trabajando con ética desde un compromiso solidario.

Así, puede verse como a pesar del creciente descrédito del Estado argentino en los últimos años y el virtual desmantelamiento iniciado por el modelo neoliberal, el Estado sigue siendo hoy la máxima instancia de articulación social. No me voy a detener en análisis teóricos del Estado, que llevan a debates estériles, pero sí me interesa la acción política y práctica de este rol en la aplicación de sus políticas gubernamentales en relación al contexto nacional e internacional . Es un dato de la realidad que la sociedad y el Estado argentino son, sin dudas, influenciados por el contexto global , por lo cual uno de los desafíos es lograr un mejor Estado, y elevar la calidad de vida a partir de una construcción colectiva nacional que permita que el Estado sea de todos, y no de quienes quieren usarlo para sus intereses o delirios , como sucedió en los últimos años. El Estado no es perfecto, lo que es perfecto es la idea del Estado. La globalización desde el fundamentalismo del mercado, la cultura prebendista produjo un gran desequilibrio entre la economía y la sociedad, trastornó la justicia social y nos dejó un estado imperfecto, débil, un estado de malestar social.

La globalización deja, entonces, de ser una preocupación limitada a los mercados para extenderla a la dimensión social. La convivencia con realidades heterogéneas plantea un desafío que es asumir y resolver en las diferencias y estar también abiertos a la innovación dentro de una civilización interconectada, que pueda beneficiarse con justicia social en salud y educación por ejemplo, para erradicar la indigencia y reducir la pobreza para mejorar la calidad de vida.

Estos objetivos, que constituyen pilar de la Declaración del Milenio, únicamente pueden alcanzarse si los gobiernos nacionales asignan para ese entorno recursos adecuados en salud, educación, infraestructura básica y medio ambiente, y si crean un marco institucional que garantice a todos el acceso y las oportunidades.

Somos conscientes de que la globalización ha abierto la puerta a numerosos beneficios ; sin embargo, sus ventajas quedan fuera del alcance de muchos, apareciendo así los problemas fundamentales que son la pobreza, la exclusión y la desigualdad, a los que se ha agregado la corrupción, que se ha extendido en el mundo, hasta en países que se destacaban como incorruptibles, siendo los casos más emblemáticos Enron y Parmalat, en donde la gobernanza empresarial equivocada es motivo de gran preocupación. Los enormes abusos llevados a cabo en los años 2001 y 2002 por la dirección de Enron, Worldcom que si ustedes recuerdan era el telecomunicador de larga distancia más grande de EE UU, con un fondo de comercio que era un número mítico de asientos contables pero sin activos sólidos , en donde los bancos creaban transacciones falsas, fueron posibles debido al mal funcionamiento de las juntas directivas y a la deficiencia de las prácticas de auditoría y contabilidad y fundamentalmente porque el dinero triunfaba sobre la moral. Así comprendemos que la mayor corrupción nació en los países más adelantados y ello va especialmente en detrimento de los más pobres. La globalización entonces nos ha permitido apreciar un mundo corrupto en la economía del mercado, a partir de las semillas de la destrucción dadas por la típica burbuja en la que los precios de los actores no guardan relación con sus valores subyacentes (Enron). Estos errores de los noventa dieron excesiva importancia al papel equilibrado del mercado y no se invirtió lo suficiente en necesidades vitales: Salud, Educación, Infraestructura, etc.

Otro problema es el terrorismo mundial , que amenaza a las sociedades abiertas, las Torres Gemelas, el atentado de Madrid 48 horas ante de las elecciones nacionales y la violencia permanente son reflejo de lo que expreso. La gobernanza global está en crisis. En ese contexto, se presenta un dualismo: por un lado la economía se hace cada vez mas global, mientras que las instituciones sociales y políticas siguen siendo fundamentalmente de alcance local, nacional y regional. Las normas globales reflejan una falta de equilibrio. Las normas e instituciones económicas prevalecen sobre las normas e instituciones sociales territoriales. Los mercados globales carecen de instituciones que ejerzan un control público y así se ejercen presiones desde un claro fundamentalismo de mercado (por ejemplo el Grupo de los 7 países más industrializados ) que va en detrimento de los PMA pues las crisis financieras y la deuda externa excesiva pueden causar efectos devastadores.

Es evidente que la globalización se ha desarrollado con gran vacío ético y moral; no fueron prioridad las personas.

Es aquí donde debe reivindicarse el papel del Estado ; las decisiones no se toman pensando o hablando, sino involucrándonos en la acción.

Como dijo el Primer Ministro de Barbados en el diálogo de los Estados del Caribe, "no podemos dejar el desarrollo centrado en las personas a la suerte de las fuerzas del mercado. En lugar de retirarse, el Estado debe establecer nuevas alianzas estratégicas con el sector privado y las instituciones de la sociedad civil." Este ámbito son las políticas públicas y es acá donde el Estado ejerce y comparte la responsabilidad pública junto a la sociedad civil y el tercer sector.

Por ejemplo elegir la inversión en investigación agrícola es elegir una política pública fundamentalmente de inversión social; pues aplicar servicios de extensión agrícola con apoyo financiero dotando de mejores semillas, prácticas agronómicas menos dañinas y acceso a nuevas técnicas y conocimientos, es cumplir con un papel estratégico en el refuerzo de la capacidad nacional para lograr los beneficios de la integración social. También es vital que se proteja, utilice y difunda el conocimiento tradicional en una suerte de mix con las nuevas tecnologías. Por ejemplo el algodón en el Chaco.

La tarea de las políticas públicas sociales aparece así sumamente compleja,y excede el concepto tradicional benéfico tradicional o asistecialista del modelo neoliberal. Ante la pregunta:

¿CUÁL ES EL ESPACIO DE ESTAS POLÍTICAS EN LO PÚBLICO?

Sin duda es un interjuego de relaciones y vínculos sociales, necesidades, recursos, en un marco territorial y global. Este requiere de la formulación de políticas públicas que incluye intervenciones y saberes diversos que interrelacionan a la población con su situación concreta desde respuestas que responden a construcciones realizadas entre la gente, el estado, el sector privado y el sector social

Por eso hablar de políticas sociales es también entrar en un debate de su alcance y sus límites, con otras disciplinas como la economía, la filosofía, etc, que no es lo que quiero hacer pues me internaría en un ejercicio dialéctico y yo quiero hacer un ejercicio político.

Decía que la política social es absolutamente compleja, es mucho más que un plan o programa y es también mucho más que una cobertura. Esto lo digo porque observo a muchos analistas discutir el carácter de las mismas y si son o no universales, desde un mundo de ideas y no de prácticas , también las igualan a programas enlatados determinados por los organismos de crédito, para lo cual vale recordar que hubo un tiempo en que los importábamos pagando abultados créditos, que no produjeron desarrollo aunque sí deuda externa, todo ello hecho al calor de técnicos en desarrollo, profesionalizados en marcas fantasías , como muchas consultoras proveedoras de soluciones que nunca se dieron.

Las políticas sociales se constituyen así en un factor clave y deben ser éticas y justas porque no existe oportunidad más importante que la de participar en su formulación para superar realidades complejas.

Esta construcción desde la participación, supera la identificación de, por ejemplo, los pobres bajo programas sociales. Parte importante del trabajo analítico sobre la pobreza hoy en la Argentina ha tratado a los pobres como objeto de investigación y así se asocia a la pobreza a una visión monetarista y cuantitativa, pobreza estructural, NBI.

Sin embargo la pobreza tiene muchas caras, que no sólo hacen a la condición sino a la posición . Una familia puede ser considerada como pobre por percibir ingresos menores a la canasta familiar básica, sin embargo, pese a no tener ingresos, sus hijos no tienen mal nutrición, concurren regularmente a la escuela, acceden a programas recreativos y turísticos, reciben adecuada atención sanitaria, etc. pues esta familia está incluida en programas sociales de protección, como huertas, talleres, jardines maternales, etc., que hoy no son medibles desde el Indec y por lo tanto distorsionan la realidad.

Por otro lado, otra familia que sí tiene ingresos superiores a la canasta básica, puede tener gastos superfluos, en donde no priorizan la satisfacción de necesidades básicas y tienen problemas de accesibilidad a una buena salud o nutrición.

Entiendo que reducir políticas sociales a una visión de lo medible es reduccionismo, los problemas no están solo para ser identificados y cuantificados, o para ser abordados desde la realización de un programa. El rincón de la pobreza, la miseria y del desarrollo humano no se cubre con tecnología o programas enlatados, sí desde el ejercicio de una política social que tenga como centro a la persona, sus vínculos y su contexto desde la práctica social. Esto nos permite iniciar un proceso que pretende que las vidas de los excluidos sean incluidas, de tal modo que realmente y en un concreto ejercicio de derechos ciudadanos, se constituyan en copartícipes del proceso de planificación de las políticas sociales. En términos teóricos que los mismos se incluyan desde la etapa del diagnóstico participativo, pasando por el diseño de programas, la implementación, el monitoreo, la evaluación, es decir desde la práctica a la acción, en una retroalimentación permanente. Todo esto con el propósito de que las personas y comunidades no sólo se constituyan en agentes activos para determinar la forma de vida que más valoran, sino que cuenten además con políticas mas responsables, transparentes y legítimas ante la ciudadanía.

Lo que está claro es que las políticas homogéneas, verticalistas, desmovilizadoras, no parecen apuntar a fortalecer la igualdad de posibilidades en una sociedad y es el respeto y el ejercicio hacia el cumplimiento de los DERECHOS los que marcan su equidad.

Una de las metas de la política social es reducir el desempleo, el empleo es una aspiración fundamental para recuperar los niveles perdidos de inclusión social ; para ello se necesitan políticas estructurales destinadas a impulsar el crecimiento basadas en la rápida difusión de las TIC y en otras nuevas tecnologías .Según las estimaciones más recientes de la OIT, en el último decenio ha habido un aumento del desempleo declarado en todo el mundo. En 2003, ascendía a cerca de 188 millones de personas. Sin embargo, a lo largo de los dos últimos decenios, el comportamiento del empleo ha variado de unas regiones a otras. Cabe destacar también que, dentro del mundo en desarrollo, las tasas de desempleo han aumentado desde 1990 en América Latina y el Caribe y en Asia Sudoriental, y desde 1995, en Asia Oriental.

Igualmente, deben reforzarse los programas destinados a la expansión de las oportunidades de empleo y al aumento de la productividad, por ejemplo el desarrollo de la infraestructura rural y los servicios de extensión para pequeños agricultores, el desarrollo de las pequeñas empresas y las microempresas y de los esquemas de microcrédito. Son particularmente necesarios los esfuerzos para garantizar un acceso igualitario a los factores de producción para las mujeres, los grupos indígenas y las minorías étnicas.

Sin embargo, si bien el empleo es central en una política social y es el mejor integrador social, no es la única meta de una política social.

Hoy, si queremos hablar de equidad, las políticas sociales deben hacerse cargo como decíamos de LOS DERECHOS SOCIALES Y DEL NIVEL TERRITORIAL, pues siempre existió un núcleo de población que quedó al margen de una distribución más equilibrada.

Hablar de territorio o de lo local no significa aislamiento. La globalización ofrece enormes oportunidades para el trabajo en red.

Los sistemas de producción y los mercados locales desempeñan un papel muy importante para resolver las necesidades y también para generar empleo. La globalización no es una amenaza para el desarrollo territorial, al contrario: si se trabaja desde la integración regional resulta una fortaleza .

Por otro lado la integración territorial y la cooperación regional, pueden proponer un modelo mas equitativo. Por ejemplo: La integración puede aumentar el poder de negociación de los países pequeños con escasa voz a nivel internacional.

Aparecen así dos ejes en políticas sociales: los derechos sociales y el territorio, siendo los principios básicos para su fortaleza el respeto de los derechos humanos y el Estado de derecho.

El pilar de una buena gobernanza es el correcto funcionamiento de un sistema político democrático. Esto implica mucho mas que la celebración de elecciones periódicas, libres y justas . También implica el respeto de los derechos humanos en general y, en especial, de las libertades civiles, como la libertad de expresión y de asociación, pero sin descuidar el contexto global, pues si la globalización es como un río, como el río corre aunque lo queramos parar, lo que tenemos que hacer es construir presas para generar energía y permitir convertir las oportunidades globales en desarrollo.

Por ejemplo: en la mayoría de los países en desarrollo, y en esto Argentina no es una excepción, existe una gran economía informal , en la que la actividad económica carece del reconocimiento y la protección de los marcos normativos o jurídicos formales.Esa economía informal pese a que muchos agoreros la descalifican y peyorativamente la califican como la economía subterránea, es realmente economía social y solidaria y en este mundo globalizado es la oportunidad y la fortaleza para el cambio cualitativo

Un problema fundamental es la ausencia de un marco jurídico e institucional adecuado para los derechos de propiedad. En la Argentina dimos un primer paso: creamos el Registro de Efectores Locales para el desarrollo de la economía social.

Concluyendo, en esta retroalimentación Estado y sociedad, las políticas sociales son una combinación de:

. Las prestaciones tradicionales de servicios públicos (salud, educación, vivienda, seguridad social, jardines-guarderias, etc.). Los servicios públicos son públicos y deben ser prestados con el criterio de universalidad y justicia.

. Las políticas de empleo que no son entonces producto de una política económica, sino social, y

. Las políticas de lucha contra la exclusión no son sustitutivas de las prioridades, sino complementarias y tienen que ver con la integración social para lo cual las politicas sociales deben estar coordinadas.

En estas tres combinaciones los derechos sociales y el nivel territorial son transversales Así se pueden desarrollar por ejemplo: programas de administración estratégica local para proteger y promover el derecho a la salud, a la educación etc y ello en el marco de un territorio con la participación de los actores sociales.

Las acciones compensatorias son instrumentos complementarios es labones de una cadena en la aplicación de las políticas pero no políticas sociales.

No es una política social, por ejemplo, el dar un ingreso de subsistencia como respuesta a una situación estructural creada por los patrones de la organización económica neoliberal.

Los que defienden esta política de ingresos mínimos no se dan cuenta de que al hacerlo legitiman el mercado, y crean dependencia relegando la cuestión del empleo a un segundo rango. Esto, por ejemplo, es lo que ha pasado con algunos planes de trabajo, que trajeron una relación de dominación y clientelista.

Este subsidio, creo yo, legitima en términos de ingresos la precarización del empleo.

En este contexto se debe acabar con la pobreza doméstica, la mal nutrición, garantizar la atención sanitaria básica. La derecha ha conseguido su éxito hablando de una vía única, pero los resultados demostraron que estaba equivocada.

Estamos construyendo una política social que esté inserta en la construcción de la ciudadanía y que conforme su legitimidad en la misma sociedad civil a la que permanentemente convoca desde sus representaciones ya sea de sus organizaciones, otros efectores como desde el sector privado. Y quizá una de las representaciones que actúa como marco teórico de revisión permanente es la académica y es la Universidad y sus saberes la que mejor puede asesorar en los haceres de la práctica social, en una retroalimentación permanente con la realidad. El estado por un decreto que así lo impedía no podía contratar con las universidades para que hagan de manera directa este trabajo y debía intermediarse con consultoras. Hoy nuestra gestión de gobierno vuelve a darle a las universidades el espacio que les corresponde de hecho y por derecho, retroalimentando el área de extensión de los ámbitos académicos.

La mirada es entonces integral con una activa participación desde una gestión asociada de organizaciones, y el sector privado. El estado asume su rol presencial y promotor y, cuando es necesario, protector.

Pretendemos desde las distintas responsabilidades institucionales desarrollar una red Federal de Políticas Sociales, que incluye las re responsabilidades propias de la Nación, las Provincias, los municipios, las organizaciones y el sector privado y que persigue los siguientes objetivos:

. Atender los derechos sociales vulnerados y crear instancias para su protección y promoción evitando los programas compensatorios y fortaleciendo la integración social desde proyectos productivos de servicios y sociales, para mejorar los ingresos de familias vulnerables y de los jóvenes.

. Fortalecer el desarrollo y los lazos comunitarios a través de procesos asociativos e interinstitucionales vinculados con el desarrollo territorial.

Esta red articula los programas sociales a través de tres grandes ejes:

. Seguridad alimentaria

. Desarrollo local y la economía social

. Familia.

La concepción de integralidad implica no sólo un trabajo de unificación y articulación de recursos, circuitos administrativos y gestiones compartidas; sino también la atención integral y la promoción del ser humano en todas sus dimensiones.

Así entendidas, las políticas sociales tienen como vectores el respeto a los derechos y la dinámica territorial propia de cada zona, provincia, municipio o región, recuperando y desarrollando sus recursos y capacidades vinculando lo estrictamente "social" en una política que no se escinde de lo "económico" y "productivo".

La intención es originar desde cada territorio distintos proyectos que refuercen desde la pequeña escala la idea central de la política nacional de reconstruir el desarrollo local y regional desde una concepción federal y una inclusión ciudadana.

. La verdadera cuestión y en realidad el desafío, es consolidar un proyecto para la reinserción y cohesión social lógica equitativa y justa, coherente e inherente a los argentinos.

Creo que así como la burbuja de los 90 se estrelló, pues se construyó con premisas falsas, donde la economía global resultó un adelanto en la tecnología y una mala gestión de escándalos empresariales, hoy nuestra preocupación debe ser la justicia social.

Para terminar, entiendo también que en políticas públicas debemos aprender a interpretar los acontecimientos desde un ejercicio político "global " . Tenemos que evitar caer en el error de la profesionalización de la política social donde los abordajes se justifican sólo por la posesión del saber teórico o por paradigmas neoliberales, consultoras, etc.

Si, por el contrario, como gestión de gobierno intervenimos en función solidaria, responsable y de organización de la comunidad con ciudadanos que participan en la construcción de su propia política, estamos colocando primero los intereses de la comunidad.

Acabar con la deuda social interna acumulada a lo largo de tantos años y con una cultura más cerca de la prebenda que de promoción del hombre no es tarea de días ni de meses, es el desafío de nuestras políticas públicas y en el caso de la social, sus acciones no deben ser como las políticas tradicionales o las del movimiento neoliberal, ni parches ni terapias pese a que cierto es que debemos proteger y reparar muchos dolores. Avanzamos por eso sobre políticas sociales que desde la promoción generen cobertura pero que resulten como puertas, oportunidades que se abren desde un ideario social asociado a la equidad, la ciudadanía y los derechos. Pretendemos en definitiva, llegar, compartir, generar y estar con la familia argentina



He transmitido cuál es la concepción que nos abriga . Ya pasaron nueve meses de gobierno; grande es la envergadura del desafío, la tarea en políticas sociales es arrolladora.

No queremos ser técnicos, profesionales, funcionarios buenos pero híbridos; queremos ser buenos militantes sociales que excede el ser funcionario es mas es condición necesaria, pues al hacernos cargo lo hacemos desde un compromiso social inherente al respeto de los derechos ciudadanos, sin neutralidades valorativas que terminan aportando conductas de politiquería y de clientelismo. Nadie opera en el vacío, hacerse cargo implica exigencias concretas y no eludir responsabilidades.

LA LUCIDEZ DE ESTA CUESTIÓN ESTÁ EN QUE LA GESTIÓN SOCIAL DEBE SER ASUMIDA COMO UNA VOCACIÓN EN EL COMPROMISO Y LA MILITANCIA, JUNTO A UNA ACTITUD PERMANENTE DE AUTOCRÍTICA, EN EL PLEBISCITO COTIDIANO, RESITUANDO NUESTRA IDENTIDAD NACIONAL SIN XENOFOBIAS, HACERNOS CARGO SIN EXTINGUIR LA PASIÓN DE LO POSIBLE EN UN DESARROLLO REAL PARA LOS ARGENTINOS.

 
 
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