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Cierto es que no hay imágenes que puedan concentrar la tarea cotidiana, sin embargo quisimos acercar algunos escenarios, para que juntos con nosotros puedan vivenciar la aplicación de las políticas en el territorio. Los detalles los encontrarán en el cuadernillo que entregamos. Lo que estamos haciendo es posible porque está la decisión política de quien hoy es presidente de los argentinos el doctor Néstor Carlos Kirchner, y también porque hay equipos que acompañan como los del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, sus entes descentralizados, ministros del Consejo Nacional de Políticas Sociales, Consejo Consultivo Coordinador de Políticas Sociales, equipos municipales, gobiernos provinciales, organizaciones sociales y sobre todo la gente que nos ayuda a concretar en cada territorio la aplicación de la políticas sociales, muchas gracias. Nuestro objetivo es servir a la gente, mejorar su calidad de vida.
Estamos convencidos de que esa es la manera de crecer, como comunidad, como país. La identidad se construye en nuestra patria, y el trabajo cotidiano es una manera de hacerlo. Rendimos cuenta, porque nuestra sociedad tiene derecho a conocer las acciones y los resultados que los organismos del Estado producen a partir del esfuerzo colectivo. Es necesario, e imprescindible, construir con los actos la confianza ciudadana , que es confianza social.
Durante mucho tiempo las políticas sociales estuvieron asociadas al clientelismo y la partidocracia, cuando en realidad son un factor clave para el desarrollo sostenido y sustentable en el horizonte de un país que quiere ser inclusivo. Agotado ya, gracias a Dios, ese paradigma, hoy la cuestión social tiene que ver con el acceso de la ciudadanía a mejores niveles de vida, en un proyecto de país que contenga a la persona, la familia su cultura, los saberes y las tradiciones que resultan centrales a la hora de planificar las políticas sociales.
Como país estamos convencidos que el trabajo es el mejor organizador social, y por ello es el mejor medio para la concreción exitosa de la política social. Así ya lo están demostrando los 2.500.000 nuevos puestos de trabajo , de los cuales 420.000 fueron generados por la economía social.
Ya se nos dirán, pero falta tanto, todavía existe un 12 por ciento de desocupación. Y es verdad falta, pero cuando nos hicimos cargo las cifras de desempleo se duplicaban. Lograr elevar la calidad de vida es como una espiral, existen necesidades, se dan respuestas y se presentan otras, pero estamos en ascenso, mientras que antes íbamos como país al descenso.
Hoy el Estado está al frente de los problemas, no se esconde. La pobreza y la desocupación no deben ser consideradas naturales e irreversibles. Son humanas y modificables, existen carencias y nos duele, pero los logros alcanzados nos potencian para seguir andando, y seguir bajando los niveles de pobreza, indigencia, desempleo, y la mortalidad infantil. Estamos convencidos que para construir una ciudadanía diferente, más participativa y comprometida con los problemas comunes de la gente se necesita tiempo. Nosotros creemos en el tiempo, creemos en los cambios estructurales y estratégicos. No vinimos a empoderarnos de ningún cargo, ni a ocupar sillones que funcionen por ratos, como “funcionaratos”, vinimos sí a entregarnos a la función pública porque creemos en un Proyecto Nacional.
La Patria se hace así, con trabajo, con ganas, con esfuerzo, pero también estando atentos, escuchando, caminando y trabajando sobre nuestra realidad, mano a mano con la gente. No es algo tan simple ni tampoco tan difícil. Es simplemente trabajar con y para el otro, por eso hago mías las palabras del señor presidente del 25 de mayo del 2003: “Actuaremos como lo que fuimos y seguiremos siendo siempre: hombres y mujeres comunes, que quieren estar a la altura de las circunstancias, asumiendo con dedicación las grandes responsabilidades que en representación, el pueblo nos confiere”.
Salón Blanco de la Casa de Gobierno – 20 de julio de 2005
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